¿y si probamos ser diferentes?

A) Sobre el paso a la etapa cinco y mi APA profesional.

Como me gusta salirme un poco de lo esperable,  escribo esta entrada, a mi modo, si bien caprichosa no menos auténtica. Decidí que no iba a poner  ningún esquema -como tampoco he puesto insignias porque lo que escribo no  quiero “ganarlo” o “conquistarlo”:  quiero simplemente hacerlo porque sí, sin promesas, sin premios-.

Con el resto de los  que andamos traleando estos días estuvimos meditando sobre la  fotografía que capturamos cuando uno piensa en este presente y su red de relaciones profesionales. Hice mentalmente mi esbozo y concluí en una revelación:

  • aquella gente con la cual mantengo una relación face to face  por estar implicada en la labor que realizo, casi no intercambia conmigo más que las palabras del vivo y directo, en los espacios en “los que la labor nos convoca”,
  • las personas que están más lejos espacialmente, a quienes no conozco y -lo diré de un modo bien sensorial- que  no sé a qué huelen (si sé de su tono de voz, y de su gestualidad)  siento que de ellas puedo aprender más. Tienen un potencial exponencial e inimaginado a veces. En especial porque la huella digital que han ido dejando me permite reconstruirlos en la totalidad de su pensamiento: notar su devenir,  tomar lo que quiero. Yo los elijo de un modo más activo: cuando quiero y como quiero. Y es aprender y también  interactuar
  • Cierto es que el aprendizaje se logra cuando hay feedback, cuando uno instaura al otro a través de la palabra, especialmente. Y que una red profesional se alimenta justamente cuando emisor y receptor  variabilizan  sus roles. 

No hay mejor aprendizaje que sentir en el propio cuerpo la experiencia. Les cuento lo que me pasó  respecto de esta cosa tan buena que es aprender mediatizando la tecnología.  Participé hace un tiempo en una sesión en Línea de la ponencia del profesor George Siemens: él estaba en su país, los moderadores en Perú, y yo en este sur continental. El profesor hizo su ponencia y yo desde mi modesta computadora junto a otros inimaginables seguimos  su exposición hasta que en el momento de formular preguntas,  me permitieron hacer dos preguntas que me apremiaban, las que  necesitaba explicitar y lo que es mejor: obtener una respuesta. Lo insólito fue que por primera vez asistía a un “intercambio” con un académico, un generador de discursividades in situ, aspecto que nunca antes me hubiera imaginado. Qué sería hoy tenerla disponible mediante un Hangout o via sesión on line a  Hanna Arent  o a  Martín Luther King o a Mahatma Gandhi o a Vigotsky o a  Nelson Mandela o a la madre Teresa o al Ché Guevara o al Perito Moreno o a Arturo Ilia o a Charles Darwin, o a  Ernest Shacketon o  a Leonardo Da Vinci.. y  del contacto con esa diversidad la generación de la experiencia del  aprendizaje… En fin… les decía: en este espacio muchas cosas son más posibles que en la presencialidad. Aunque resulte paradójico, porque resulta que las barreras son sólo aparentes.

Entonces, pienso… si aquí hay todo un mundo y es abierto, y es posible de retroalimentar , ¿qué estamos esperando para animarnos, para generar, para ser originales, para ser creativos, para hacer una revolución doméstica?

B)  Sobre los hangouts,

Esta semana @nancito hizo una propuesta, varios adhirieron. Entre la dosis de riesgo y aventura ahí hoy hay dos testimonios que marcan nuestra historia. Y lo más llamativo es que todo se hizo desde el ímpetu y la propia voluntad. Siempre hay alguien que dá el primer paso y otros que se animan o animan al todo. Así, hoy en TRAL ya dejamos de ser meramente texto, para ser voz e imagen; más presencia: ahora es el cuerpo el que también habla de nosotros con estos medios digitales. Y todo horizontal.

Entonces, para terminar quiero decir sobre qué andamos haciendo en TRAL. Estuve pensando que  (tanto usted, estimado lector,  como yo)  somos un laboratorio vivo, estamos en la experimentación permanente. Somos co-fundadores y hacemos engagement en las redes sociales. La idea fue ajena, pero las bases somos nosotros. Asique habría ir pensando qué hacemos con ésto.

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13 pensamientos en “¿y si probamos ser diferentes?

  1. Natacha, esta publicación ha resultado muy estimulante para mí, esta idea de ser un laboratorio vivo es muy interesante, para mí es una manera concreta de ganar autonomía día a día, ligado a una idea de que la autonomía se construye socialmente, y ésto implica mantener una retroalimentación con las personas vía virtual o presencial.

    • Hola Enith! Bienvenida a este lugarcito y gracias por dejarme tu comentario.
      La experiencia es permanente y siempre es única como decís en el blog al que me direcciona tu nombre. Dejarnos en libertad equivale a empezar a elegir por nosotros mismos, a optar por un camino u otro, empezar a aprender. Cuál es el justo lugar del otro sería la pregunta.

  2. hola tralera y poeta!
    Me quedo resonando con esta frase…”instaurar al otro a través de la palabra”
    Cuando lo leí me impactó y primero lo entendí como que nosotros instauramos al otro…
    Luego lo busqué en el diccionario:
    Instaurar es: establecer, implantar, instituir, fundar, erigir…entonces me parece que participando en la red instauramos a los otros, en nosotros mismos. Es decir que escribiendo en tu blog te instauro en mí, inauguro un espacio en donde ” muchas cosas son más posibles”….
    De a poco entonces vamos inscribiendo a los otros como personas significativos en nuestra mente y también en nuestro sentir…
    Por cierto, los extrañé el miércoles ya que no pude compartir el hangout. No tenía internet
    Saludos,

    • Sergio,
      es nada más y nada menos que decir que el otro existe y es significativo. Las redes lo hacen posible.
      Un paso para consolidar la convivencia de lo virtual.
      Saludos y gracias por pasar !

  3. Hola Natacha, creo que estamos en camino a construir una colectividad significativa, donde el otro, los otros, van migrando de ser desconocidos a conocidos, donde vamos descubriendo el arte de encontrarnos.
    Saludos

    • Holaaa!
      Cuando los leía, pensaba lo enorme que estamos haciendo esta experiencia en la medida que uno más otro genera más “humanidad” como me gusta decir. ¿Quién dijo que escribir para la red no es acaso, abrir la boca, los ojos, los oidos y esperar a que nos respondan?
      ( no pude acceder a tu espacio, me envía al FB, quería leerte).

  4. Hola de nuevo Natacha,
    Super interesante el descubrimiento de la diferencia entre tus relaciones cara a cara y las que sin en línea. En algunos casos (sólo en algunos) me pasa lo mismo. La riqueza de los intercambios no es la misma. El poder de elegir(los) influye pero que más, me pregunto. Hay quien me ha dicho lo contrario (y personas que vale la pena escucharles en serio) que tienen redes presenciales locales tan ricas que no les atrae buscar otras en la red. ¿qué opinas de ello?

    Cuando dices “En especial porque la huella digital que han ido dejando me permite reconstruirlos en la totalidad de su pensamiento: notar su devenir, tomar lo que quiero. Yo los elijo de un modo más activo: cuando quiero y como quiero. Y es aprender y también interactuar.” Me haces pensar en que la red permite colocar con cierta permanencia productos de nuestro pensamiento en lógica de proceso (como el blog) y esto favorece encontrarte con el otro e interactuar con él. La permanencia y la autonomía en el rol de emisor y receptor se antojan como elementos clave de la construcción de una red personal de aprendizaje en la Red-internet (profesional o no)

    Como siempre, un gusto leerte y reflexionar gracias a lo que escribes.
    Un abrazo.

    • Hola Liliana!!
      Otra vez, gracias por la cordialidad y el intercambio. La lógica del proceso del que hablas, me huele a progreso, también… tanto en la dinámica de los intercambios como en las visiones que vamos reconfigurando a cada vuelta de este sustancioso diálogo al que la tecnología nos habilita.
      En lo concerniente a tu pregunta, sobre la cuestión de la mera presencialidad, estimo que se estarían perdiendo la otra mitad que por estos territorios ilimitados podemos acceder: me gusta pensar que aquí hay mucho, ilimitado y para todo tipo de oídos. De hecho, lo vivo a diario…. ¿Podría ser que esas voces ajenas a las de las redes virtuales no lo visualicen así porque no lo han experimentado? Cuántas cosas no buscadas las perdemos sólo por no buscarlas o, lo que es peor, rechazarlas. La mentalidad abierta es la que de poco a poco nos hacen más “amplios”.
      Cordialísimo saludo y siempre un gusto 🙂

      • ¡Sí Natacha! gracias por sumar a la reflexión… si me lo permite, sigo bordando sobre lo dicho antes. Agrego los dos elementos: 1) abundancia y 2) diversidad a la 3) permanencia de la vos y 4) la autonomía en la decisión-acción.
        Seguimos. = )

  5. Es grato leerte, Natacha: desde tu sugestivo y original título hasta el final de cada reflexión y sobre todo cada vivencia, que me recuerda que he experimentado algo similar. Emulando los términos sensoriales a los que acudes, yo digo que el aroma de tu blog es encantador. Gracias por la generosidad de tus pensamientos que ahora son un poco de todos.

    Cristina

    • Hola Cristina!!
      Me hiciste sonreir porque sentí el aroma… Me gustan las gardenias!
      Sos bienvenida siempre. Y si hay flores que perfumen jardines; que asï sea!
      Saludos cordiales!

  6. ¡Hola Natacha! Qué interesantes las reflexiones y esta diferencia que notas: el eregir a otro, imaginarlo, hacerlo presente a través de sus palabras y sus huellas digitales. Otras posibilidades para la constitución de la identidad se abren. Recuerdo que en un curso de maestría, nos compartía nuestra profesora y una compañera que han indagado sobre mundos virtuales, sobre una mujer que llevaba un blog sobre su avatar en Second Life. Ella comparaba estos dos tipos de presencia, qué tan feliz o completa se percibía en “lo presencial” y en “la vida inmersa en Second life”. Me impresiona el grado de implicación que logramos, lo virtual no es menos real… y quienes tenemos acceso a estos medios notamos esa imbricación de temas, áreas de la vida… A mí me apasiona mucho poder detectar estas diferencias, sutiles, estas nuevas posibilidades. Me pregunto si se estará creando otro tipo de habla, u otros tipos de habla. Y qué padrísimo pensar que pudiéramos contactar a Vygotsky, en su época y preguntarle en una sesión sincrónica. Te mando saludos y seguimos. Disculpa el comentario un poco caótico y escrito de prisa. Lorelí

  7. Pingback: De canastas y artesanías, nivel 5 #TRAL | conversaverdeazul

Muchas gracias por leerme!

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